Compara tu margen EBITDA, tu productividad y tu deuda con los datos reales de miles de pymes españolas de tu sector (Banco de España, Eurostat). En un minuto sabrás si vas por delante… o por detrás.
Cinco datos que tienes en tus cuentas anuales. El cálculo es 100 % local: nada de lo que escribas sale de tu navegador.
Solo el 41,9 % de las empresas españolas creadas en 2018 seguía activa cinco años después (INE, Demografía Armonizada de Empresas). Estar «en la media» no es estar a salvo: la media incluye a las que desaparecen.
Márgenes EBITDA. Usamos las medianas y los cuartiles (P25/P75) del ratio «Resultado económico bruto / Cifra neta de negocios» de la base de Ratios Sectoriales del Banco de España (RSE 2024, en colaboración con el Comité Europeo de Centrales de Balances), tramo de empresas de menos de 50 M€ de facturación: la pyme típica de cada sector, no la media distorsionada por las grandes empresas. Cada sector agrupa entre 1.600 y 82.000 empresas reales.
Productividad. Facturación por persona ocupada de tu rama de actividad en España según Eurostat (Structural Business Statistics, 2023). Es un dato a nivel de sección NACE: una referencia de rama, no de subsector fino.
Endeudamiento. Evaluamos tu ratio deuda financiera/EBITDA contra los umbrales que usan bancos y supervisores: por debajo de ~2,5x se considera cómodo; el BCE clasifica como «operación apalancada» superar 4x (Guidance on Leveraged Transactions, 2017); y la Reserva Federal señala que superar 6x «genera preocupación en la mayoría de sectores» (SR 13-3). Como referencia, la ratio agregada de las empresas españolas está en ~3,3x (Banco de España, 2025).
Por qué somos exigentes. Te comparamos con el cuartil superior de tu sector —los líderes—, no solo con la mediana. La razón es simple: según el INE, solo el 41,9 % de las empresas creadas en 2018 seguía activa cinco años después. La mediana de un sector incluye a las empresas que mañana no estarán; los líderes marcan el estándar de las que sí.
Límites. Es una orientación, no un informe de auditoría: tu contabilidad puede diferir de los criterios de la base (EBITDA contable, sin ajustes NIIF 16), algunos sectores tienen particularidades (energía e inmobiliario, señaladas en el propio dato) y la productividad es a nivel de rama. Para pasar del «dónde estoy» al «qué hago», ese es exactamente nuestro trabajo.